miércoles, 28 de octubre de 2020

La leyenda del samurai

Las películas sobre cultura japonesa tienen ese aire de honor, de código ético... tienen ese trasfondo de de grandes aventuras, de que verás algo épico. Ahora, hay que saber contarlo.

Basada en una leyenda japonesa. Siglo XVIII. Kai (Keanu Reeves) es un paria que se une a Oishi (Hiroyuki Sanada), el jefe de los 47 Ronin. Su objetivo es vengarse del traidor que mató a su señor y los condenó al destierro. Para recuperar el honor perdido, los guerreros emprenden una aventura que les obligará a superar duras pruebas.

Keanu Reeves, el hombre impasible, el que su rostro es incapaz de expresar emoción alguna, es el protagonista de esta historia llena de aventuras, traiciones, monstruos, amor y lealtad y aunque no me acaba de desagradar el bueno de Keanu, ya que su papel tampoco exige mucha expresividad, si que se le echa de menos algún atisbo de que sí tiene sentimientos.

Las demás interpretaciones son, como no podía ser de otra forma, sobrias y muy "japonesas".

Por lo demás, y como buena película de aventuras, hay luchas, venganzas y una subtrama de aceptación del que es diferente. Además, cuenta con una vistosidad muy colorida que le da una estética especial que te atrapa.

La historia está muy bien llevada y va encajando todo sin apenas forzar ninguna situación, lo que hace el viaje del espectador mucho más cómodo y este puede dejarse llevar por lo que ve y disfrutarla.

Quiero hacer mención especial a los paisajes y a una banda sonora que me gustó. La fotografía es para mi de lo mejor de la película

Si te gusta la cultura japonesa o las aventuras en general, es un título que no puedes perderte.


lunes, 19 de octubre de 2020

Corazones de hierro


Tras la buenísima historia de Good Morning Vietnam, volvemos al país asiático para contar otra historia muy diferente a Platoon o a la grandiosa La chaqueta metálica.  Vovlemos ala selva pero de nuevo lla historia que nos cuentan no es bélica, trata más bien de demonios internos.

Guerra de Vietnam. Recién incorporado a su pelotón, en la jungla vietnamita, el soldado Eriksson (Michael J. Fox) es testigo de un crimen brutal cometido por sus compañeros. Incapaz de permanecer al margen, se enfrentará al resto del pelotón, pero sobre todo al sargento Tony Meserve (Sean Penn), un hombre enérgico y carismático pero desquiciado por el horror y la brutalidad de la guerra. 

Para mi, junto con las dos ates mencionadas, la mejor película basada en Vietnam, auqneue esta no habla de ela guerra propiamente dicha, más bien de los efectos de esa guerra sobre los soldados y la complegidad de meter en ese ambiente a soldados como Tony Meserve.

La película y la forma de contarla es una maravilla, pero una maravilla díficil de tragar. Hay escenas duras, mucho en donde incluso el espectador se siente impotente ante lo que está viendo y eso es mérito de cómo te cuentan la histoira y por supuesto por la grandísia interpretación de sus dos actores pricipales, Michael J. Fox y Sean Penn. Que dicho sea de paso, no se llevababn demasiado bien, quizá por eso son tan creíbles las confrontanciones entre ellos...

La historia gira alrededor de la chica vietnamita y en torno a ella, Fox y Penn en un duelo de carácter y de valores. Curiosamente, la protagonista real es a quien no le entendemos nada de lo que dice pero nos hace partícipe de su dolor.

Brian De Palma nos propone un juego de moralidad, ya no solo con lo que ocurre sino con nosotros mismos y se lanza una pregunta al aire; En una situación extrema, ¿Seguiríamos nuestros pricipios o intentaríamos no estar en el foco del problema mirando a otro lado?

Una película casi de obligada visión y casi más obligado debate. 

1989: Globos de Oro: Nominada a Mejor banda sonora original
1989: Círculo de Críticos de Nueva York: Nominada a mejor director
 

jueves, 15 de octubre de 2020

De Dunkerque a la victoia

Nos vamos a finales de los 70', concretamente al año 79 donde esta coproducción europea (Italia-España-Francia) nos pone en bandeja un asunto peliagudo. La separación de amigos convertidos en enemigos "gracias" a la Segunda Guerra Mundial. Aunque el tema no es novedoso si vale la pena pasar sus más de 100 minutos viéndola.

Un grupo de amigos celebran una cena que tiene un carácter anual. Prometen verse cada 24 de agosto Pero no cuentan con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, que los separará en distintos bandos. Unos estarán en el ejército alemán, otros combaten junto a la resistencia. Acabada la guerra, sólo tres de los amigos acuden a su cita anual. 

 Lo primero que sentí al terminar de verla fue un poco de "desazón" ¿Por qué? El tema da para mucho más. Resumen toda la guerra en poco más de hora y media y eso es muy rápido. Tanto que apenas te da tiempo en empatizar con los personajes. Quizá era cosa del presupuesto... Aunque he de decir que, tanto las escenas bélicas como las de ambientación son muy buenas, dignas de las superproducciones americanas de la época.

La película es muy rápida, vamos a de personaje en personaje, avanzando años casi sin darnos cuenta. Somos testigos de cómo todos los amigos van cumpliendo su parte en la contienda (En uno y otro bando) y vamos haciendo conjeturas sobre  cuales de ellos cumplirán la promesa de reunirse el 24 de agosto.

Las interpretaciones... bueno, algunas muy buenas como la de Horst Buchholz haciendo un gran papel como alemán y otras un tanto sosas como al del futuro miembro del Equipo A George Peppard.

No se puede llamar película clásica e imprescindible, pero tiene un nivel más que aceptable.


miércoles, 14 de octubre de 2020

Good morning Vietnam

Robbin Williams, al que tantas películas le debo en mi estantería, nos presenta una historia, que aunque se desarrolla en Vietnam, no es una película de guerra, aunque hace de un personaje un tanto peculiar, no es una comedia al uso y aunque es sobre el ejército de Estados Unidos, n es na americanada, es una gran historia.

Vietnam. 1965. Un pinchadiscos de la radio, Adrian Cronauer, es enviado a Saigón para trabajar en la emisora del ejército norteamericano. En contraste con sus aburridos antecesores, Cronauer es pura dinamita: sus comentarios irreverentes, tacos, improperios y sus críticas al vicepresidente le hacen ganarse el aprecio de las tropas. Sin embargo, su superior, el teniente Hauk, no es de la misma opinión.

Para mí, es una de las mejores peliculas del bueno de Robbin. Te hace sonreír, te hace pensar, te hace querer a ese personaje y disfrutar sus éxitos, así como entristecerte con sus fracasos o zancadillas de la vida.

De nuevo, en otro contexto, vemos que donde hay una rutina "cómoda" para alguien, es muy difícil que nada cambie. Creo que una de las enseñanzas de esta película es precisamente eso. El fracaso no está en intentarlo y fallar, está en ni siquiera pensar en intentarlo. Hay muchas más, como la amistad, la fidelidad a unas ideas, el darnos cuenta que en realidad, sí somos "alguien" para otras personas por muy discreto que seamos.

Por ponerle un "pero", creo que la trama amorosa cojea mucho. No es creíble en ningún momento y quizá ahí falla un poco la parte dramática.

Por lo demás, una de las mejores películas de Robbin. Durante toda la historia él lleva el peso de la narrativa  y eso amigos, solo lo hacen los grandes. 

1987: Nominada al Oscar: Mejor actor (Robin Williams)
1987: Globo de Oro: Mejor actor comedia (Robin Williams)
1988: Premios BAFTA: Nominada Mejor actor (Robin Williams) y mejor sonido
 

sábado, 10 de octubre de 2020

Bienvenidos al fin del mundo

Qué duda cabe que cuando el tiempo pasa y miramos atrás, nos damos cuenta de las cosas que se nos quedaron en el tintero con la "banda de colegas de la infancia. Y también, seguramente, la cantidad de veces que habremos pensado en lo "chulo" que sería realizarlas. ¿Verdad?

Cinco amigos de la infancia se reúnen después de 20 años porque uno de ellos está empeñado en volver a probar suerte en un maratón alcohólico que nunca pudieron llegar a completar. Gary King, un cuarentón que todavía no ha conseguido superar la adolescencia, convence a sus cuatro reacios amigos y los arrastra a su pueblo natal en un desesperado intento por llegar al famoso pub “The World’s End”. Pero mientras intentan reconciliar el presente con el pasado, empiezan a darse cuenta de que la auténtica lucha debe librarse por el futuro, y no solo el suyo, sino el de toda la humanidad. Llegar al pub “The World’s End” es ahora el último de sus problemas.

Película "extraña" por el rumbo que va tomando poco a poco la historia. Cuando nos ha convencido que es una comedia muy cercana a Resacón en Las Vegas, ya que tenemos a los amigos y un fin de semana loco para resarcirse de cierto fracaso de juventud; Realizar la Milla de Oro de los Pubs, La historia gira...

Con personajes muy diferenciados y muy bien trabajados, sobre todo el de Simon Pegg (Misión Imposible), el guion nos va engañando hasta el giro definitivo en donde nos damos cuenta que no es una comedia sobre un grupo de viejos amigos entrado en edades, que quieren beber. 

La historia no deja momento de reflexión excepto cuando los personajes quieren, ya que entre ellos también hablan sobre la vida que llevan y cómo les ha ido. Solo en esos momentos, podemos, quizá parar, para reflexionar con ellos. Por cierto, el "puntito" de Pierce Brosnan es fantástico.

Pub tras pub, como si fueran niveles de un juego, van avanzando hacia su objetivo. Y su objetivo es, en su amplio sentido de la frase, el Fin de Mundo.

Buena comedia en donde nada es lo que parece.

2013: Festival de Sitges: Sección oficial largometrajes (fuera de concurso)